Ayer me llamaba Eduardo Perdigero, mi esperanza e ilusión me hizo pensar que me anunciaban una visita o quedar para compartir nuestra magia y amistad.
El mazazo fue terrible y despues de muchas horas no estoy recuperado.
LUISMI, había muerto esa noche y lo había hecho como es el sin avisar, como queriendo pasar desapercebido.
Tengo que confesar que he tenido que buscar su nombre, puesto que todos y cada uno de los maravillosos recuerdos que hemos hemos vivido no tenian apellido, solo un apodo, como hacemos con nuestros íntimos, con nuestra familia , con LUISMI.
Es tan brutal la situación que no encuentro las palabras y están fluyen con lagrimas en los ojos y estoy seguro que LUISMI me esta echando una bronca, por no estar feliz incluso en este momento.
Me encanta trasmitir que una de las cosas maravillosas de la magia es a la gente que conoces, a veces magos internacionales ,grandes estrellas, otras gente mas desconocida pero imprescindibles en cualquier proyecto, y lo verdaderos ingenieros de ese maravilloso juego que se llama amistad.
No ha dinero en el mundo que compense mas que el trato que recibes en tus viajes y momentos de convivencia con esos amigos que las distancia nos hace ver de forma mas o menos esporádica, pero que el cariño nos hace compartir cada minuto de nuestra vida, porque nos importa y les importamos.
Es imposible no acordarme de Paulino en estos momentos, pero también de Eduardo, de Artanncha, de Luis , de Belen …. y de todos a y cada uno de los miembros de esa mi familia zamorana.
Estoy impaciente de volvernos a juntar y hacer una celebración, celebrar “San Queremos”, seguro que LUISMI lo aprueba y se apunta.
Pocas veces apetece tanto apertar las teclas para que flujan mis sentimiento, pero como me cuesta cada pulsación.
Un abrazo a todos y uno de los que queriamos, rectifico queremos a LUISMI, que siga siendo el “picaporte” que mantenga abierta la puerta de nuestra amistad.

